Estoy cansada de que la apariencia cuente más que la realidad.
Estoy cansada de que hasta los más cercanos me juzguen.
Me duele.
¿Y qué sí es menor que yo?
¿Y qué sí tiene 30 años?
¿Y qué sí es feo, guapo, alto, bajo, gordo o flaco?
¿Y qué sí sale mal?
No pasa nada.
¿Y qué sí no funciona?
¿Y qué sí me hace daño?
Aprendo.
¿Cómo que qué espero de esto?
¿Tengo que esperar siempre algo?
¿No puedo disfrutar de ello y ya?
Ósea qué sí yo no espero algo de alguien, ¿estoy perdiendo el tiempo?
¿Qué clase de pensamiento es ese?
Ese es uno de los grandes defectos de las personas,
Siempre esperamos y esperamos MUCHAS COSAS.
Pensamientos a lo grande y nunca nos paramos a pensar en todo lo que ya tenemos, en disfrutarlo al máximo, hasta desgastarlo.
No digo que seamos conformistas, yo hablo de aprender a disfrutar de las pequeñas cosas que trae la vida sin querer queriendo.
No siempre hay que tener un plan B.
No siempre ese plan será perfecto pero...
¿y qué más da?
No hay comentarios:
Publicar un comentario