En el metro hay mucha clase de personas.
Están los que no dejan el móvil en toda su trayectoria, luego están los amantes de los libros, los que dejan la mirada pérdida en el suelo,
Los que te observan de arriba abajo porque se aburren o por mirar algo.
Los que más me hacen gracia son los que se miran en el reflejo para ver si están guapos o no y no paran de mirarse en todo el camino.
Los que comen, los que duermen, los extraños, los normales, los que visten raro, los que huelen mal todas las mañanas, los altos, los bajos, los que gritan, los que tienen la música en altavoces, los jóvenes.
Yo soy de los que escucha música.
Todos nos dirigimos a algún lugar.
Aunque lo mas brillante es estar rodeado de tantas conversaciones y miles de pensamientos concentrados en un mísero vagón.
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