Su ausencia se agota.
Ella se pone media bota.
Bebe vino blanco gota a gota.
Si fuera tú, ya me hubiera marchado. ¿Se puede marchar de la vida?
No, ella no puede.
Vive la realidad.
Esa realidad de avanzar, de fallar, tropezar y levantar ladrillos.
Ella no quiere pasar por cristal.
Solo pide tener las dos botas,
No una partida por la mitad
Pensamos en vivir, en reír y sentir pero lo que no pensamos es en sufrir.
Algún día toca, esto se rota y sé que cada gota entró en su boca por el despecho de una loca.
Su ausencia se agota.
Ella solo pide tener las dos botas.
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